lunes, 19 de septiembre de 2011

Los Universos Paralelos de Hugo Everett III



              El siguiente artículo ha sido publicado en el último número de la revista digital miNatura [nº113 "Mundos Paralelos"]. Con ídéntico título pero diferente contenido se publicó un relato en el número 78 de "La bolsa de pipas", en julio del 2010. Aún existe un tercer texto que comparte rótulo con esos dos, y que formará parte del ensayo "La insólita reunión de los 9 Ricardo Zacarías". 
A continuación, el artículo aparecido en miNatura:

            A principios del siglo XX los Físicos europeos se enfrentan al descubrimiento del mundo subatómico. Los experimentos que realizaron para comprender la naturaleza de los neutrones, electrones o protones, parecían demostrar que las leyes que regían ese nivel de la realidad eran incompatibles con las leyes que nos rigen en el mundo macroscópico [la nueva Física se enfrentaba así con la vieja Física de Newton].

Bhor, eminente científico alemán, abogó por no obcecarse en contra de los resultados, que eran más que evidentes, y propuso, con gran éxito, avanzar en el conocimiento del mundo subatómico aceptando su propia idiosincrasia, y seguir con el estudio del mundo macroscópico haciendo uso de la leyes clásicas. La propuesta pragmatista de Bhor permitió grandes logros en la Física a lo largo de medio siglo. Muchos investigadores, en cambio, se opusieron radicalmente a aceptar que pudiesen existir dos Físicas diferenciales, dos normativas incompatibles para un solo Universo; entre esos opositores estaba Albert Einstein; también, varias décadas después, Hugo Everet III.
Éste último científico elucubró todo un extraño razonamiento teórico para hacer compatible los sucesos a nivel subatómico con los de nuestra vida cotidiana; preocupándose especialmente por dar explicación al principio de la Incertidumbre de Heisenberg.

Este principio describe una de las cuestiones más misteriosas del comportamiento de las partículas subatómicas. Se ha comprobado experimentalmente que el electrón, por ejemplo, cuando no es observado por nadie actúa como una onda. Esto permite al electrón localizarse a la vez en diferentes puntos del espacio. Si el electrón fuera una bola de billar, ésta se colaría por los seis agujeros de la mesa a la vez, literalmente. Ese mismo electrón cambia radicalmente su estado al ser objeto de observación. Cuando alguien observa el comportamiento físico del electrón, éste se halla en un punto en concreto: deja de comportarse como una onda. Para la mesa de billar, en el momento en que alguien tuviera conciencia de la jugada, la bola-electrón entraría por uno sólo de los agujeros. Este hecho significaría que la realidad queda determinada e influenciada por la mente consciente del observador.
El norteamericano Hugo Everett III, como decimos, procuró razonar este fenómeno. En su doctorado, afirmó que cuando un investigador observa un electrón, en realidad contempla todas las posiciones simultáneas de ese electrón. ¿Por qué, en cambio, el investigador cree que el electrón observado ocupa una sola posición? La respuesta de Everet III la explicaremos mediante un ejemplo lo más simple posible:
Según lo dicho, si un electrón atravesase una pantalla con dos rendijas, y nadie lo observase, la partícula pasaría por las dos rendijas a la vez (como una sola bola de billar entrando por dos agujeros de la mesa simultáneamente). Cuando el investigador observa el electrón, en cambio, éste pasa por una sola rendija; puede pasar por la de la izquierda o por la de la derecha.
Pues Everet III afirmó en su tesis que “tú podrías ver que el electrón ha pasado por la izquierda, pero habrá otro tú que verá el electrón pasar por la rendija de la derecha. Por lo que en el momento en el que observas el electrón, tú te divides en dos versiones de ti mismo, una para cada resultado posible. Esas dos versiones de ti mismo seguirán sin ser conscientes en absoluto de la existencia de la otra. El mundo se ha dividido en dos mundos con dos versiones de ti ligeramente distintas en cada uno de ellos. Por supuesto, como esas diferentes versiones de ti hablarán entonces con otras personas, son también necesarias diferentes versiones de éstas, así lo que se tiene es una división del Universo entero. En este caso se dividirá en dos, pero para una observación más compleja se dividirá en un mayor número de versiones. Siempre que se esté en una situación en donde una medida podría arrojar diferentes resultados, se observarán todos ellos y el mundo se fragmentará en el número apropiado de versiones”.
La cita está recogida del libro de divulgación científica “Alicia en el País de los Cuantos”, de Robert Gilmore, y explica perfectamente los postulados de Hugo Everet III y sus esfuerzos por dar una razón lógica al aparente caos mostrado por el mundo subatómico. El norteamericano abandonó el estudio de la física al comprobar cómo la comunidad científica ignoraba su tesis, murió tempranamente, en 1982 con 52 años, debido a un ataque al corazón, convencido de que los universos se multiplicaban a su paso. Hoy, sus postulados son reconocidos y estudiados en las universidades de todo el mundo, habiéndose detectado, incluso, interferencias entre los Mundos alternativos que habitan la Realidad.

6 comentarios:

  1. Para que algo sea infinito debe haber una multiplicación constante,parece lógico,aunque no deja de ser una abstracción.Nunca he pensado en estas cosas,pero somos polvo de estrellas y nuestra mente está alienada por multitud de circunstancias,nada es verdad nada es mentira,todo es según el color del cristal con que se mira.saludos.Hynkel

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  2. Si hubiera un numero infinitamente aislados de mundos,lo imposible es posible.Los sueños son algo posible que son imposibles(sueños son ,pero podemos interactuar con personas fallecidas o que nunca existieron).según Everet hay otros planetas con vida,los cuales pueden estar a millones de años atrás o millones de años hacia adelante respecto a nuestra evoluciön,depende de la fecha en que naciö el planeta paralelo,Todo vale.no creo que este misterio se pueda resolver realmente,aunque la fé es propia de nuestra mente y nuestra esencia.Astoria

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  3. Sí, la mente es capaz de generar imposibles. Una maravilla.

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  4. La mente sólo es capaz de generar imposibles, deseos. El resto es cosa de la vida y la materia. Qué maravillosa idea la de la mente que quiso que esa incertidumbre, como otras, sea.

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  5. Mente-Materia, igual es un dualismo inservible.
    Y lo sabes que lo sabes.

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  6. Sí; cierto. Y más con Heisenberg presente. Rectifico: no hay "resto".

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